Y SI PLATICAMOS
Por Francisco Junco
El pasado 7 de septiembre el Instituto Nacional Electoral (INE) anunció que arrancó el proceso electoral para el 2024, donde se disputarán más de 20 mil cargos públicos, el próximo 2 de julio. Además de la presidencia de México, se elegirán 500 diputados federales y 128 senadores, habrá renovación en 31 congresos locales, se jugarán 8 gubernaturas, así como la Jefatura de la Ciudad de México y se renovarán mil 580 ayuntamientos.
Platicaremos, en esta ocasión, sobre el tema de la presidencia de México, que destacan en este espectro electoral, y definirá, sin duda, el próximo destino de nuestro país, donde sólo hay de dos sopas, o el timón continúa con mayor fuerza rumbo a fortalecer la Cuarta Trasformación, que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, o los ciudadanos deciden dar un giro totalmente opuesto. Los analistas y doctos en el panorama político-electoral, aseguran que la carrera por la presidencia está muy clara y apunta a que el próximo presidente de México, será ocupado por primera vez en nuestra historia por una mujer, ya que, en la ecuación electoral, solamente hay dos opciones reales, por un lado Claudia Sheinbaum, que representa la continuidad del proyecto de Morena respaldada por el PT y PVEM o la candidata del Frente Amplio por México, que integran PAN, PRI y PRD, Xóchilt Gálvez quien promete acabar con las políticas que están llevando a México al precipicio.
Sin embargo, en esta ecuación, surgen un inesperado tirador, un hombre que rompe con la “claridad” del panorama político electoral, que levanta la mano con un proyecto ambicioso y promete acabar con los políticos y promesas de siempre, rescatar y trasformar la pesadilla que están viviendo los mexicanos en materia de salud, seguridad y economía, y promete convertir esa pesadilla en el verdadero “Sueño Mexicano … el “Milagro Mexicano”
Se trata del actor y cineasta, Eduardo Verastegui, quien, el pasado 7 de septiembre, entregó la documentación para aspirar a la candidatura presidencial independiente y, al día siguiente, junto con una veintena de aspirantes, recibió su constancia para buscar, de aquí al 6 de enero, que el 1% del padrón electoral, es decir, cerca de un millón de ciudadanos, los respalden con sus firmas para recibir el documento que los constituye como candidatos a la presidencia, compitiendo sin el respaldo de un partido político.
Eduardo Verastegui, líder y fundador del movimiento Viva México, recientemente estrenó la película Sound of Freedom (Sonido de Libertad) en la que aborda con una narrativa cinematográfica diferente, denunciando el tráfico de menores.
En todas sus facetas, y como las mafias manejan uno de los negocios con millonarios dividendos a costa de la dignidad y vida de millones de niños.
Y es que, en un inusual giro de acontecimientos en el panorama político mexicano, el destacado actor Verástegui decidió su incursión en la política como aspirante a la presidencia. Su entrada en la arena política la inició en una sorpresiva e impactante visita en el Forum Buenavista construido sobre la Estación de Ferrocarril de Buenavista, en el centro de la Ciudad de México y en Jalisco, su primera gira en el interior de la República, en la búsqueda de apoyo para obtener más de un millón de firmas de los ciudadanos.
En Jalisco visitó Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tepatitlán y San Juan de los Lagos, sin las clásicas concentraciones o mítines que los partidos políticos suelen acostumbrarnos; se para en lugares públicos, mercados, parques, avenidas y al ser reconocido fue abordado por muchos ciudadanos que mostraban el respaldo a la intención de incursionar en la política.

Jalisco, es un lugar emblemático en la historia política de México, esta elección no fue casualidad, ya que Jalisco es uno de los estados más representativos del país, su importancia radica no sólo en su tamaño, o en el tequila, sino en su diversidad económica, cultural y política. La elección de Jalisco como punto de partida para la obtención de firmas para su candidatura independiente es indicativa de la estrategia cuidadosa de Verástegui.
Verastegui ha enfrentado desafíos grandes, como cuando iba a realizar Sonidos de Libertad, las grandes cúpulas del cine le aseguraban que sería un fracaso, que ni se metiera en eso, sin embargo, la hizo y fue un éxito. En Estado Unidos, el mismo 4 de julio, compitió con películas de la talla de Indiana Jones, Misión Imposible, Transformers, entre otras, quedando ésta en primer lugar. En paralelismo, en su camino hacia la candidatura independiente necesita obtener un millón de firmas, una tarea titánica, que muchos le han dicho ni te metas, no lo vas a lograr.
Esta monumental cifra de casi un millón de firmas refleja la barrera impuesta por la legislación electoral mexicana para garantizar que sólo aquellos con un amplio respaldo popular, ósea con una estructura partidista, puedan competir en las elecciones presidenciales. La tarea de recolectar tal cantidad de firmas es desalentadora y requiere un esfuerzo masivo de movilización.
Mi percepción es que Verástegui, si lleva a cabo una buena estrategia, puede lograr el registro como candidato independiente, su popularidad como actor y activista le brinda una plataforma considerable desde la cual movilizar a sus seguidores y obtener esas firmas.
Además, su enfoque en valores y principios podría resonar con un segmento de la población que busca una alternativa a los partidos políticos tradicionales.
Recordemos que él desde antes del 2019 ya venía trabajando en un Movimiento Social “Viva México”, en donde después de una gira por los 32 estados del país, recogió la expresión de miles de mexicanos concluyendo que debe unir y potenciar los esfuerzos de la sociedad civil en pro de los derechos humanos fundamentales, para lograr la armonía y unión de todos los ciudadanos en el territorio nacional.
Quiere lograr un México renovado, donde se garantice la aplicación de justicia y elimine la impunidad, promueva el desarrollo económico e incentive la erradicación de la pobreza.
