LA LOZA SOBRE CLAUDIA SHEINBAUM
Por Alberto Pérez Obeso
La negra noche se le vino de madugada:
La madrugada del 10 de abril de 1936 el general Lázaro Cárdenas ordenó la expulsión de su gran promotor, el general Plutarco Elías Calles, dando fin al Maximato y principio a las grandes reformas sociales de su gobierno.
Calles había llevado de su mano a Cárdenas impulsando una gran trayectoria desde General de División, gobernador de Michoacán, Presidente del Partido Nacional Revolucionario, Secretario de Gobernación y de Guerra y Marina; para llegar a la Presidencia de la República el 1 de diciembre de 1934 con apenas 39 años de edad.
Luego de asimilar la imposición del gabinete de gobierno y diversos desafíos de Calles a su autoridad, la asunción plena del poder de Cárdenas ocurrió dentro del primer bienio, llevando a Calles al exilio en California.
El primer bienio de la primera presidenta de México no ha sido fácil. Ha enfrentado problemas añejos y una sucesión de crisis internas y externas, que ha sorteado con raspones. Aun así, los estudios de opinión le mantienen una aprobación cercana al 70%.
El Maximato concluyó antes, el 26 de agosto de 1935, cuando Cárdenas destituyó al gabinete impuesto por Calles,, que había sometido a Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo Rodríguez.
Para afianzarse en la presidencia, Cárdenas primero fue sustituyendo a los jefes de zona militar y una vez logrado el control total del ejército, comenzó la construcción de su propia ruta.
AMLO y el obradorismo, la loza sobre Claudia Sheinbaum:
El primer bienio del mandato de la primer Presidenta de México no ha sido en absoluto fácil. Todo lo contrario, ha debido lidiar con problemas añejos y una larga sucesión de crisis al interior y exterior del país, dentro de las cuales ha podido sortear con evidentes raspones aunque en los estudios de opinión se le sigue asignando una cifra de aprobación cercana al 70%.
Los ataques más recurrentes y virulentos le han derivado de las acciones y desviaciones de figuras muy destacadas del obradorismo, comenzando con el propio AMLO que no ha resistido la tentación de hacer apariciones de pésimo tino desacatando la vieja consigna entre presidentes “el que se va, se calla”.
La prole de y los personajes hasta entrañables de AMLO han dado mucha leña a la hoguera que los opositores han atizado con el consabido narco gobierno, narco partido, que resuena por todo el país y que sin duda ha causado más que abolladuras a la llamada 4T.
Ya que si bien, la presidenta sigue conservando buenos números en materia de respaldo popular, no ha ocurrido lo mismo con su partido.
Así, a poco menos de 9 meses de la elección intermedia, el ánimo de los electores frente a los partidos y su actual intención de voto, da señales interesantes, dignas de revisar en frío.
¿Qué dice al ánimo político-electoral de los mexicanos?
La encuesta nacional de agosto, de Roy Campos, a mi juicio el encuestador más confiable y profesional de México, con una muestra 2 mil ciudadanos mexicanos entrevistados en sus domicilios (el método más preciso) nos apunta lo siguiente:
Morena es el partido con mayor desgaste de imagen al crecer sus negativos 11 puntos, de 24 a 35% (bajan sus positivos de 56 a 49%) aunque sigue siendo el partido con mejor opinión ciudadana.
En contraparte, los partidos de oposición mejoraron imagen y avanzaron en intención de voto, lo que sin duda debería incentivarlos a buscar la mejor forma de capitalizar, juntos, esas variaciones en el ánimo del electorado.
Sin embargo, también es pertinente revisar con lo que pasa en la intención de voto, es decir, en el impacto de esos cambios en el ánimo social en la expresión actual de hacia dónde iría su voto.
En la intención efectiva de voto (eliminando los indecisos) Morena y sus aliados siguen conservando la mayoría (Morena 41.4 + Verde 6.9 + PT 3.3 para un total de 51.6% de esa intención efectiva de voto. Sin embargo perdió 10 puntos en el año (tenía 61%)
Por su lado el PAN tendría el 18.4; PRI 12.9 y MC 12.2% para un total de 43.5% con lo que avanzó 4.2% ya que tenía 39,2%.

Tan cerca o tan lejos:
Habrá que ver cómo evolucionan esas tendencias y entender que no son las adhesiones tan lineales, pero la oposición tendría que estar pensando en su conjunto lo que tiene que hacer para el desafío de 2027.
Tal vez empezar con un mea culpa de sus malas gestiones cuando tuvieron la presidencia de la República, además de trascender de las campañas de denostación a la presidenta y morena, a generar una propuesta alternativa de soluciones creíbles a los graves problemas nacionales.
Sólo así podría avanzar con paso cierto a recuperar la confianza de un electorado sin duda desconfiado y con razón.
