29.9 C
Guadalajara
29 de marzo de 2026
OPINIÓN

El Quijote que resguarda la Nación

LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN

Por Rafael Medina Martínez

Hoy más que nunca los mexicanos vemos reflejados con argullo y emoción los Sentimientos de la Nación que José María Morelos nos heredó en la Constitución. Hoy podemos cantar con honor y dignidad el himno nacional, gracias al valor de algunos Ministros de la Suprema Corte que defendieron con tesón las leyes supremas de la Constitución.

Por primera vez en la historia desde los tiempos de Juárez, podemos afirmar que no habíamos tenido una Suprema Corte tan suprema como la de hoy, podemos afirmar que no habíamos tenido una leal protectora constitucional como la Ministra Norma Piña Hernández.

Una auténtica guardiana de la constitución que porta como adarga el escudo nacional, como armadura la bandera nacional y como lanza el mallete para sentenciar, una sombra del Quijote que vela por la nación a través del supremo poder de la Constitución.

Hoy los mexicanos estamos bajo el amparo de algunos ministros que han librado a la democracia de su destrucción, que han salvado a la República de su desintegración, y han protegido a las instituciones de su desaparición. Como grandes jinetes de la nación, cabalgaron los 9 ministros para derrocar al dictador.

Pero no debemos bajar la guardia, la República está en peligro día tras día, los enemigos de la Constitución harán lo posible por adueñarse de la nación, han propuesto la desintegración del Poder Judicial, pretenden popularizar la elección del máximo tribunal y degollar su presupuesto anual, para frenar la justicia y privilegiar la impunidad.

Dentro de sus filas mandaron Caballos de Troya con títulos falsos para ganar la presidencia de la Corte y así manipular la votación y darle el golpe a la democracia y a la Constitución; pero se descubrió la usurpación.

Designaron además como Secretaria de Gobernación a una joven “aprendiz”, que su primer tropezón fue cuestionar a los ministros de la Suprema Corte, sus niveles salariales y de remuneración, luciendo así su máxima ignorancia al desconocer la separación de los Poderes de la Unión, contestando por cortesía la Suprema Corte que leyera el artículo 94 de la Constitución.

Por ello es grave que los funcionarios públicos no midan sus palabras ni sus actos, no es de gobernantes emprender peleas cotidianas en contra de los ciudadanos y de los poderes de la unión. No se pueden estar provocando desde el poder, heridas que laceran y dividan a la sociedad con retóricas de odio y de rencor.

Hoy nuestra sociedad se ahoga en un trágico chapotear de sangre. ¿Qué están aprendiendo los jóvenes de nuestro tiempo? ¿Qué les muestra el Estado todos los días? Sólo guerras, mentiras y ofensas, les está enseñando el arte de matar, el refinamiento de la crueldad, la locura por el dinero y el poder, la venta de la justicia y la dignidad, la criminalidad disfrazada de legalidad.

El mundo y nuestro país se mueven en un ambiente de terror y de angustia. Se habla de libertad, y la tiranía se anida en nuestra patria y se multiplica por toda la región. Se celebran pactos y convenios para defender a la sociedad, pero todos los días nos enteramos de la cruda realidad que es la violencia y la criminalidad.

Hoy la paz es una quimera, al individuo lo manipulan con dádivas y doctrinas sociales caducas, que sólo empobrecen y confrontan a la sociedad, y las palabras vacías que a diario se vierten sobre la sociedad, sólo sirven para adormecer la vigilia del terror que acecha a la nación.

No podemos dejar que maten a nuestros hermanos mexicanos sin que muramos nosotros mismos. Cada vez que matan o desaparecen a un mexicano inocente, muere una parte de México y se extingue la luz de la justicia y la verdad.

La burla por los jóvenes masacrados en Lagos de Moreno, es la celebración del exterminio de la humanidad, es la más cruda manifestación de la maldad en esta etapa siniestra de la decadencia de la gobernabilidad.

Nunca en la historia desde la presidencia de Juárez en la Corte, el paso de Ignacio L. Vallarta y Sebastián Lerdo de Tejada, los ministros jamás se habían impuesto de tal magnitud al ejecutivo, siempre acataban las órdenes que los mandatarios les imponían, así fuera en detrimento de la misma Constitución, acataban las órdenes del dictador.

Por ello hoy es un momento histórico, debe seguir adelante ese noneto de honorables ministros, ya lograron salvar la democracia, mantener al INE, resguardar la ley eléctrica, rechazaron la militarización, reactivaron al INAI y rechazaron los libros comunistas de texto gratuito, aunque no estoy de acuerdo con la despenalización de la marihuana y el aborto, han logrado ejercer su autonomía y se han impuesto ante las leyes y reformas dictatoriales del ejecutivo, por ello deben reforzar el apoyo a su ministra presidenta Norma Piña, quien cuenta con el resguardo de la ”diosa Themis”, para que la protejan de las enardecidas tribus inquisidoras del gobierno que quieren aniquilar y desaparecer la justicia y la verdad.

Por ello pido a los mexicanos demócratas un aplauso de pie para los nueve Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que salvaron la Democracia y al Instituto Nacional Electoral, y en nombre de la democracia le pedimos al Tribunal Federal Electoral que no les tiemble la mano que sostiene el mallete, e impartan justicia de manera inquebrantable en la próxima elección presidencial.

Rafael Medina Martínez

Internacionalista

 

POST RELACIONADOS

De la postura de AMLO ante el conflicto Israel-Palestina

Legisladores de México

Las nuevas rutas del sindicalismo mexicano

Legisladores de México

La alianza es un Titanic: Dante Delgado

Legisladores de México

Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Leer más