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7 de julio de 2024
OPINIÓN

La participación ciudadana en el poder legislativo

Mensaje del Director

Por Hiram Valdez Chávez

La participación ciudadana en el Poder Legislativo es un tema todavía pendiente para analizar sus grandes bondades en la construcción de la democracia. La participación de la ciudadanía es la posibilidad que tiene la sociedad para involucrarse en el espacio público que genera el ejercicio del poder político.

La revista LEGISLADORES DE MÉXICO su objetivo es crear espacios de opinión y debate para todas las expresiones, y propuestas ciudadanas; aportar elementos e información para fortalecer la participación democrática en la vida del Poder Legislativo.

Hoy en día los coordinadores de las bancadas de los diferentes partidos políticos, son los que controlan la agenda legislativa desde las instrucciones del ejecutivo, la mayoría de las veces, además de consensar los puntos que se tratarán, los legisladores deberán de participar en el debate, y discusión en la alta tribuna.

Ante estas acciones, y estrategias encaminadas desde el ejecutivo, y de algunos intereses, en definitiva, no contemplan en ningún momento a la ciudadanía, sino a los intereses de los partidos políticos, y a pesar de que puedan ser temas de interés para el desarrollo del país, no son tomadas en cuenta retrasando por mucho tiempo iniciativas de gran relevancia.

Hoy la sociedad debe contar con más espacios dentro del Poder Legislativo favoreciendo el diálogo, y el debate con respeto, sin duda esto fortalecerá el sistema al interior desde los Cabildos en los Municipios, en los Congresos de los estados, y por supuesto en la Cámara de Diputados, y en el Senado de la República.

Hoy la ciudadanía ha marcado huella dentro de su interés en involucrase en el Poder Legislativo, por ejemplo en materia de educación, salud, desarrollo social, cultura de paz, economía, gobernación, y además de empresas especialistas conocidas como cabilderos, pero el tema sigue con poca contundencia pues siguen evadiendo los legisladores temas de relevancia para el país, muchas de las veces por falta de conocimiento o por respetar la agenda de sus grupos parlamentarios.

Ante esta situación es una necesidad imperiosa que el Poder Legislativo otorgue espacios a parlamentos abiertos donde los ciudadanos contribuyan con los legisladores para que de esta manera se transite a procesos de inclusión, sin duda esto dará mayor legitimidad a nuestro sistema legislativo. Es imperioso involucrar a las propuestas ciudadanas a las prácticas legislativas.

Contar con la mayor participación social, se podrá tener una capacidad trasformadora, para lograr un Poder Legislativo transparente, pero sobre todo cercano con la sociedad, existen muchas maneras de hacerlo desde consultas públicas, estudios especializados, congresos, foros de debates representados por los legisladores, y la ciudadanía.

Hoy en día la ciudadanía organizada debe de seguir haciendo la tarea de contribuir a la toma de decisiones parlamentarias, para lograr objetivos claros como el aumento de la confianza en el Poder Legislativo, el fortalecimiento de la legitimidad, la corresponsabilidad de las decisiones y acciones, y las oportunidades para que la ciudadanía comunique sus intereses legítimos.

La participación ciudadana puede ser entendida como “una alternativa para la construcción de consensos y como un medio para contener la discrecionalidad de la burocracia”

CUNILL GRAU

Actualmente nos estamos familiarizando con el procedimiento en el tema de la iniciativa popular todavía el camino no deja ser escabroso por las formas, y los costos que representa, la iniciativa popular tiene su origen en Suiza, y ha sido acogida por algunas constituciones europeas y en los últimos años por las latinoamericanas, con mayores o menores restricciones en cuanto a las materias sobre las que puede versar y al número de ciudadanos que deben respaldarla.

Por ejemplo, en México es el proyecto de ley presentado por el equivalente al 0.13% de la lista nominal de electores para crear, reformar, adicionar, derogar o abrogar disposiciones constitucionales o legales. También es conocida como iniciativa popular, y se le considera como un mecanismo de la democracia directa, a través del cual se confiere a los ciudadanos el derecho de hacer propuestas de ley al poder legislativo.

Aunado a lo anterior, también hay que tener en cuenta la Ley Federal de Consulta Popular que señala en su artículo 12

Podrán solicitar una consulta popular:

  1. El Presidente de la República;
  2. El equivalente al treinta y tres por ciento de los integrantes de cualquiera de las Cámaras del Congreso, o

III. Las ciudadanas y los ciudadanos en un número equivalente, al menos, al dos por ciento de las personas inscritas en la lista nominal de electores, para el caso de temas de trascendencia nacional, y el mismo porcentaje de las personas inscritas en la lista nominal de electores correspondiente a la entidad o las entidades federativas que correspondan, en el supuesto de los temas relacionados con la trascendencia regional competencia de la Federación

Si bien en los últimos años se viene observando y diciendo que es muy importante acercar a la ciudadanía a la práctica legislativa, todavía el camino para fortalecer esta idea se visualiza a largo plazo.

Hoy la ciudadanía ha aportado grandes temas en la agenda legislativa que algunos partidos políticos la han tomado como banderas para sus conquistas partidarias, la presión mediática seguirá existiendo de diferentes maneras solo que las reglas deben de hacer más incluyentes y reconociendo a los ciudadanos que buscan subirse a una transformación social esto con la finalidad que entiendan las formas de participación, fortaleciendo la democracia en México.

Por ejemplo, una de las conquistas de la ciudadanía en los últimos años fue en el tema de Cultura de Paz, por parte de la asociación civil Comnapaz México, al presentar ante legisladores la iniciativa de la reforma al artículo 3° Constitucional para adherir la Cultura de Paz, iniciativa presentada en varias ocasiones desde 2010 con su campaña nacional #RC3 (reforma constitucional al artículo 3° cultura de paz). Y fue hasta el 2019 que se aprobó. Una conquista de la ciudadanía a favor de la construcción de la paz en México.

Ante estas acciones de la ciudadanía los líderes de los grupos parlamentarios deben entender el proceso histórico que les ha tocado vivir, modernizar las prácticas parlamentarias incluyendo a la ciudadana será un gran logro para la vida democrática en nuestro país.

Es importante mencionar que la situación en el que se enfrentan los legisladores es cada día más compleja, desde 1997, ninguna fuerza política cuenta con mayoría absoluta en el Congreso de la Unión. Ante los cambios generados por el poder ejecutivo hoy en día el poder legislativo debe dar pasos trascendentes en el entendido que los acuerdos, y negociaciones ya no deben velar únicamente por los grupos de poder de los partidos políticos, los costos políticos pueden ser lamentables, la credibilidad está en juego.

Hoy la presencia de la ciudadanía en la vida parlamentaria la siguen  manteniendo ausente. Sin duda el Poder Legislativo debe abrir más sus puertas a la sociedad organizada.

 

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